Natillas de chocolate caseras, cremosas y fáciles

Las natillas de chocolate son uno de esos postres que nunca pasan de moda. Son fáciles de preparar, llevan ingredientes sencillos y, cuando se hacen en casa, pueden quedar con una textura especialmente cremosa y un sabor intenso a chocolate.

Esta receta es perfecta para preparar con antelación porque, aunque recién hechas todavía estarán algo líquidas, después de unas horas en la nevera adquieren la consistencia perfecta.

Ingredientes

  • 500 ml de leche entera
  • 100 g de chocolate para postres
  • 20 g de cacao puro en polvo
  • 60-80 g de azúcar
  • 2 huevos
  • 20 g de Maizena
  • 1 cucharadita de vainilla, opcional

Cómo hacer natillas de chocolate

Comenzamos separando una pequeña parte de los 500 ml de leche. Es importante que esta parte esté fría, porque vamos a utilizarla para disolver la Maizena.

Añadimos los 20 gramos de Maizena a la leche fría y mezclamos bien hasta que no queden grumos. Incorporamos los dos huevos y volvemos a mezclar.

Mientras tanto, ponemos el resto de la leche en una cazuela y comenzamos a calentarla a fuego medio.

Añadimos el azúcar y el cacao puro en polvo y removemos para que el cacao se integre completamente.

Cuando la leche esté caliente, incorporamos los 100 gramos de chocolate para postres troceado. Removemos con unas varillas hasta que el chocolate se haya derretido completamente y tengamos una mezcla uniforme y de color intenso.

En este momento incorporamos poco a poco la mezcla de leche, Maizena y huevos.

Bajamos el fuego a medio-bajo y comenzamos a remover constantemente. Este paso es importante para evitar que la mezcla se pegue al fondo de la cazuela y para conseguir una textura lisa y cremosa.

Poco a poco veremos cómo las natillas comienzan a espesar.

Aquí está uno de los puntos importantes de la receta: no debemos esperar a que estén excesivamente espesas en la cazuela. Cuando tengan una textura cremosa y cubran ligeramente la cuchara, podemos retirarlas del fuego.

Al enfriarse adquirirán todavía más cuerpo.

Si queremos, podemos añadir en este momento una cucharadita de vainilla para darle un toque aromático.

Repartimos las natillas en vasitos individuales y dejamos que se templen antes de introducirlas en la nevera.

Las dejamos enfriar durante al menos 3 o 4 horas. También podemos prepararlas el día anterior y dejarlas toda la noche en frío.

Antes de servirlas podemos espolvorear un poco de cacao puro por encima y añadir unas virutas de chocolate.

El resultado

El resultado son unas natillas de chocolate con un sabor intenso, una textura muy cremosa y una preparación realmente sencilla.

Son perfectas como postre después de una comida, para una merienda o simplemente para tener algo dulce preparado en la nevera.

Además, al servirse en vasitos individuales quedan muy bonitas y podemos prepararlas con antelación sin tener que preocuparnos del postre a última hora.

Un truco importante

Si al retirar las natillas del fuego piensas que están demasiado líquidas, no las cocines mucho más. Ten en cuenta que la mezcla seguirá espesando durante el enfriado.

Es preferible retirarlas cuando todavía tienen una textura cremosa que pasarse de cocción y conseguir unas natillas demasiado compactas.

Conservación

Guárdalas siempre en la nevera, bien tapadas, y consúmelas refrigeradas.

Son un postre sencillo, económico y muy fácil de preparar, de esos que merece la pena tener siempre en el repertorio de recetas caseras.

Si te gustan los postres de chocolate fáciles, estas natillas son una receta que merece la pena guardar.
:::