CREMA DE CHOCOLATE Y LECHE DE COCO CON SOLO 2 INGREDIENTES: UN POSTRE CREMOSO, FÁCIL Y SIN HORNO
Hay recetas que demuestran que no hace falta complicarse para preparar un postre delicioso. Esta crema de chocolate y leche de coco es un buen ejemplo. Con solamente dos ingredientes podemos conseguir un postre de textura suave, sedosa y con un intenso sabor a chocolate.
Además, esta receta tiene un pequeño truco que hace que resulte todavía más interesante. He preparado dos versiones utilizando exactamente la misma mezcla. En una de ellas simplemente he mezclado los ingredientes y he dejado que la crema se enfríe. En la otra, después de preparar la mezcla, la he dejado templar ligeramente y la he batido con varillas antes de llevarla a la nevera.
El resultado es una pequeña comparación de texturas que merece mucho la pena probar en casa.
Ingredientes
Para preparar esta crema necesitamos:
- 400 ml de leche de coco.
- 130 g de chocolate para postres.
Como ves, la lista de ingredientes no puede ser más sencilla. La leche de coco aporta una textura cremosa y un sabor muy particular, mientras que el chocolate es el protagonista absoluto de este postre.
Puedes utilizar el chocolate que más te guste. Si prefieres un sabor intenso, puedes elegir un chocolate negro con mayor porcentaje de cacao. Si te gustan los postres más dulces y suaves, puedes utilizar un chocolate para postres con un sabor menos intenso.
Cómo preparar la crema de chocolate
Comenzamos calentando la leche de coco. La ponemos en un cazo y la calentamos a fuego medio. No es necesario que hierva con fuerza; simplemente queremos que alcance suficiente temperatura para fundir el chocolate.
Cuando la leche de coco esté caliente, añadimos el chocolate troceado. Removemos constantemente hasta que el chocolate se derrita por completo y se integre con la leche de coco.
Poco a poco obtendremos una crema completamente lisa y brillante.
En este momento ya tenemos preparada la base de nuestro postre.
Dos formas de conseguir dos texturas diferentes
Una vez lista la mezcla, podemos repartirla directamente en vasitos y dejar que se enfríe.
Al enfriarse, la crema adquiere una textura más densa y cremosa, perfecta para comer con cuchara.
Pero también podemos hacer una pequeña prueba.
Dejamos que parte de la mezcla se temple ligeramente y la batimos con unas varillas. Poco a poco veremos cómo cambia su aspecto. La mezcla puede aclararse ligeramente y adquirir una textura más ligera y aireada.
Después la colocamos en otro vasito y la dejamos enfriar.
De esta manera podemos comprobar cómo una pequeña modificación en la preparación puede cambiar la textura final del postre.
El enfriado
Una vez preparados los vasitos, debemos llevarlos a la nevera para que se enfríen bien.
La textura final dependerá también del tipo de chocolate utilizado y de la leche de coco que elijamos, pero en todos los casos es importante dejar que el postre repose el tiempo suficiente para que se enfríe completamente.
El resultado es una crema de chocolate muy sencilla, sin horno y perfecta para preparar con antelación.
Cómo decorar la crema
Aunque esta crema es bonita tal cual, también podemos decorarla de diferentes formas.
Una de las opciones más sencillas es añadir un poco de coco rallado por encima. El contraste entre el chocolate y el coco combina perfectamente con los ingredientes de la receta.
También podemos añadir chocolate rallado, virutas de chocolate o incluso unos pequeños trozos de chocolate crujiente.
La clave está en no complicarse demasiado. Al ser un postre tan sencillo, una decoración minimalista suele funcionar muy bien.
Una receta perfecta para los amantes del chocolate
Lo que más me gusta de esta receta es que demuestra que no siempre necesitamos una larga lista de ingredientes para preparar un buen postre.
Con leche de coco y chocolate podemos conseguir una crema deliciosa y con una textura muy especial.
Y si además queremos experimentar, podemos preparar las dos versiones y comprobar cuál nos gusta más: la crema enfriada directamente o la versión batida antes de enfriarla.
Es una receta ideal para esos días en los que queremos preparar algo dulce sin encender el horno y sin pasar demasiado tiempo en la cocina.
Si te gusta el chocolate, esta crema de dos ingredientes es una receta que merece la pena probar.
