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Pastas de limón caseras

Pastas de limón caseras: tiernas, mantecosas y con muchísimo sabor

Hay recetas que no necesitan complicarse para quedar deliciosas, y estas pastas de limón caseras son un buen ejemplo. Con ingredientes muy sencillos podemos preparar unas pastas tiernas, ligeramente crujientes por los bordes y con un aroma a limón que llena la cocina en cuanto empiezan a hornearse.

Son perfectas para acompañar un café, un té o para tener en casa y disfrutar de un pequeño capricho dulce durante el día.

Lo mejor de esta receta es que la masa es muy fácil de preparar. No necesitamos ingredientes extraños ni técnicas complicadas. Además, utilizaremos un pequeño truco de frío que nos ayudará a conseguir que las pastas mantengan mucho mejor su forma durante el horneado.

🍋 Ingredientes para las pastas de limón

  • 400 g de harina de trigo
  • 180 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 160 g de azúcar
  • 2 huevos M
  • Ralladura de 2 limones grandes
  • 20 ml de zumo de limón fresco
  • 5 g de levadura química
  • 1 pizca de sal

Con estas cantidades podemos preparar aproximadamente 28–32 pastas, dependiendo del tamaño del cortador que utilicemos.

👩‍🍳 Cómo hacer pastas de limón caseras

Comenzamos poniendo la mantequilla, que debe estar blanda pero no derretida, en un bol junto con el azúcar.

Añadimos también la ralladura de los dos limones. Este paso es especialmente importante porque queremos conseguir unas pastas con un sabor a limón bastante marcado.

Al rallar los limones debemos procurar utilizar solamente la parte amarilla de la piel, evitando la parte blanca porque puede aportar amargor.

Batimos la mantequilla, el azúcar y la ralladura durante unos minutos, hasta conseguir una mezcla cremosa y aromática.

A continuación añadimos los dos huevos, uno cada vez, mezclando bien después de incorporar cada uno.

Añadimos también el zumo de limón y mezclamos.

Por otro lado, tamizamos la harina junto con la levadura química y la pizca de sal.

Incorporamos los ingredientes secos poco a poco y mezclamos hasta conseguir una masa homogénea. No es necesario amasar demasiado. Simplemente tenemos que conseguir que toda la harina quede integrada.

❄️ El truco para que mantengan la forma

Formamos un disco con la masa y la colocamos entre dos papeles de horno.

Con un rodillo la estiramos hasta conseguir aproximadamente 5–6 milímetros de grosor.

Ahora podemos llevarla unos minutos al congelador para que se enfríe y se vuelva más firme.

Una vez fría, retiramos el papel superior y cortamos las pastas con el cortador que más nos guste.

Podemos utilizar un cortador redondo, con forma de flor, corazón o cualquier otro que tengamos en casa.

Colocamos las pastas sobre una bandeja cubierta con papel de horno.

Y aquí podemos hacer un segundo enfriado de unos 10 minutos en el congelador.

Este pequeño paso ayuda a que la mantequilla esté fría cuando las pastas entren al horno y facilita que mantengan mejor la forma.

🔥 Horneado

Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo.

Cuando esté bien caliente, introducimos las pastas y las horneamos durante unos 10–12 minutos aproximadamente.

El tiempo puede variar ligeramente dependiendo del tamaño y grosor de las pastas.

No necesitamos que se doren mucho. Lo ideal es que los bordes empiecen a tomar un ligero tono dorado mientras el centro permanece más claro.

Al sacarlas del horno estarán algo blandas. Esto es normal.

Las dejamos reposar unos minutos sobre la propia bandeja y después las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.

A medida que pierden temperatura irán adquiriendo la textura definitiva.

☕ Perfectas para acompañar el café

Estas pastas de limón son especialmente buenas para acompañar un café o un té.

El sabor de la mantequilla combina muy bien con el aroma cítrico del limón y el resultado es un dulce sencillo pero muy apetecible.

También podemos hacerlas más pequeñas para preparar unas pastas de bocado y servirlas en una merienda o reunión familiar.

Y si queremos variar la receta, podemos utilizar diferentes cortadores para conseguir formas distintas.

🍋 Una receta sencilla con mucho sabor

Una de las cosas que más me gusta de estas pastas es que no necesitamos complicarnos para conseguir un resultado bonito.

La masa se prepara fácilmente, podemos darle la forma que queramos y el pequeño truco de enfriarlas antes del horno ayuda a conservar el dibujo del cortador.

Además, si somos amantes del limón, podemos aumentar todavía más la sensación de aroma utilizando una buena cantidad de ralladura de limón, siempre evitando la parte blanca de la piel.

El resultado son unas pastas caseras perfectas para tener preparadas y disfrutar en cualquier momento.

Y ahora viene la pregunta importante: ¿sois más de pastas de limón, de naranja o de chocolate?

Sea cual sea vuestra respuesta, una cosa está clara: una bandeja de pastas caseras junto a un café siempre es una buena idea.

Golosolandia: Me llamo Pelayo Fernández, no soy cocinero profesional pero me encantan las tartas y postres caseros así que desde 2003 compartimos en Golosolandia todas las recetas que vamos preparando , para que todo el mundo pueda hacerlas también.
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