Galletas caseras de canela y mantequilla
Hay recetas que no necesitan ingredientes especiales ni técnicas complicadas para convertirse en un auténtico éxito. Estas galletas caseras de canela y mantequilla son precisamente eso: una receta sencilla, aromática y perfecta para tener siempre a mano.
La combinación de mantequilla y canela es una de esas que prácticamente nunca falla. Además, cuando las galletas empiezan a hornearse, el aroma que queda en la cocina es increíble.
Y lo mejor de todo es que preparar estas galletas es muy fácil.
🛒 Ingredientes
Para preparar aproximadamente una bandeja de galletas necesitaremos:
- 250 g de harina de trigo común
- 125 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 g de azúcar blanco
- 1 huevo tamaño M
- 1 cucharada sopera bien llena de canela en polvo
- 1 pizca de sal
La mantequilla debe estar en punto pomada, es decir, blanda pero no derretida.
🧈 Preparar la mezcla
Comenzamos colocando la mantequilla en un bol junto con el azúcar.
Batimos ambos ingredientes hasta conseguir una mezcla cremosa y homogénea.
A continuación añadimos el huevo y la cucharada de canela.
Seguimos mezclando hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados.
En este momento ya tendremos una crema con un aroma increíble a canela.
🌾 Añadir la harina
Tamizamos la harina y la incorporamos junto con una pizca de sal.
Primero mezclamos con una cuchara o espátula.
Cuando la masa empiece a espesarse, podemos continuar con las manos.
Pero aquí tenemos un detalle importante: no debemos amasar demasiado.
Simplemente tenemos que trabajar la masa hasta que no queden partes de harina seca.
Si la trabajamos demasiado podemos conseguir unas galletas más duras.
🍪 Estirar la masa
Cuando tengamos la masa lista formamos una bola.
Colocamos la masa entre dos hojas de papel de horno y la estiramos con ayuda de un rodillo.
Buscamos un grosor de aproximadamente 5 milímetros.
Este sistema tiene varias ventajas: la masa no se pega al rodillo, podemos trabajarla fácilmente y además conseguimos que todas las galletas tengan un grosor bastante parecido.
✂️ Cortar las galletas
Retiramos el papel superior y utilizamos un vaso o un cortapastas para cortar las galletas.
Vamos colocando las piezas sobre una bandeja cubierta con papel de horno.
Los restos de masa que queden alrededor se pueden volver a juntar, estirar y cortar nuevamente.
De esta manera aprovechamos prácticamente toda la masa.
🔥 Hornear
Precalentamos el horno a 180 ºC.
Introducimos la bandeja y horneamos durante aproximadamente 10-12 minutos.
No necesitamos que las galletas se doren demasiado.
El indicador que debemos buscar es que los bordes comiencen a adquirir un ligero tono dorado.
En ese momento podemos sacarlas.
❄️ El enfriado
Cuando salgan del horno estarán todavía algo blanditas.
No debemos preocuparnos.
Las trasladamos con cuidado a una rejilla y dejamos que se enfríen completamente.
A medida que pierdan temperatura irán adquiriendo una textura más crujiente.
Y entonces llegará el mejor momento: probarlas.
☕ Perfectas para acompañar el café
Estas galletas son perfectas para tenerlas preparadas en casa.
Podemos servirlas con café, leche, chocolate caliente o simplemente disfrutarlas solas.
Además, al llevar ingredientes muy habituales, son de esas recetas que podemos preparar prácticamente en cualquier momento sin necesidad de hacer una compra especial.